Estoy recorriendo una galería virtual de fotografías, de alguien que conozco solamente a través de Internet. Estas fotos me aburren.
Hay algunas que no son malas fotografías digamos, pero la verdad es que no me transmiten nada…me aburren. Abro la galería entera y me pongo en el papel de crítica. Digo, entre tantas fotos, alguna me tiene que resultar interesante. Ésta no. Ésta puede ser. Ésta podría ser una buena foto…pero no me dice nada. ¿Por qué? ¿Cuál es el problema?
La mayoría de las fotos son en blanco y negro. Comentario meramente descriptivo éste, claro está. De más está decir que ese hecho no condiciona la calidad o sensibilidad puesta en una fotografía. Hay fotos pésimas y fotos increíbles, en blanco y negro o en color. Ya dije que de más está decirlo así que prosigo.
Me doy cuenta de que todas las fotos tienen títulos importantes, es decir, son un conjunto de palabras con mucho significado extra-imagen. La mayoría además, son en inglés, siendo que la persona es hispanoparlante (esto tampoco va en detrimento de la imagen; yo misma utilizo el recurso a veces, pero no justifico el abuso cuando creo que además es por adecuación a esta galería específica, pero dejemos eso de lado).
Todos los títulos de estas fotos aportan, otorgan, sobreotorgan si se puede decir, un sentido a la imagen que no necesariamente tiene. Referenciando como muchas veces a Barthes, son parásitos. Parásitos demasiado grandes.
La foto no habla por sí sola, por eso es aburrida. Se auto explica, a veces redundantemente, a veces en contra de la percepción del que la ve.
La imagen no deja lugar a la interpretación. El título en este caso, agrega a la fotografía una connotación predeterminada por el autor, que si nos tomamos unos segundos para ver la imagen, podemos crear una red de historias, situaciones y personajes que pueden rodear la escena de la fotografía. Tal vez exagero, o esto funcione para receptores con un alto grado de imaginación. (Nótese cuánto más interesante se volvería este hecho si la foto fuera intitulada.)
Sigo mirando la galería…
Ahora todos los títulos me resultan molestos. (Aclaro que el abuso del título no es la explicación única de mi falta de atracción por estas fotos. El resto entra ya en el campo de lo subjetivo. )
Serían oportunas las referencias, pero por razones obvias no las voy a hacer.
En esta oportunidad las palabras se explican por sí solas, ¿verdad?